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Practique yoga, relájese y adelgace

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Practique yoga, relájese y adelgace

A medida que nos acercamos poco a poco al final del invierno, empezamos a pensar en los momentos emocionantes que nos esperan, con la primavera y el verano a la vuelta de la esquina. ¡Esto, por supuesto, va de la mano del sol y de las vacaciones!

Empezamos a buscar nuestras camisetas, pantalones cortos y bikinis… Y, por supuesto, empezamos a pensar en nuestro cuerpo, en cómo nos sentimos y en cómo nos vemos.

Es hora de ir al gimnasio, buscar a nuestros entrenadores y plantearnos todo tipo de dietas, desde las a base de zumos hasta los programas de desintoxicación, Estamos preparados para cualquier cosa. ¿Y qué tal una clase de yoga?

Por lo general, no pensamos en ello, ya que asociamos la pérdida de peso con la idea de sudar a raudales y de ejercicios que parecen una tortura.

Por alguna razón, no solemos relacionar la pérdida de peso con una clase relajante de yoga. Sin embargo, ahí es donde reside parte del secreto..

Varios estudios han demostrado que el yoga reduce los niveles de hormonas del estrés (es decir, Cortisol). Esta hormona actúa movilizando la energía almacenada hacia los músculos y paralizando procesos metabólicos esenciales, como la digestión. Nuestro sistema digestivo se encarga de procesar y eliminar los alimentos y la grasa del organismo, un proceso crucial para la pérdida de peso.
Por otro lado, el yoga aumenta la sensibilidad a la insulina, lo que envía una señal al cuerpo para que queme los alimentos como combustible para nuestro organismo, en lugar de almacenarlos en forma de grasa.

Esto es solo el principio, ¿cómo funciona el resto?

La disciplina del yoga actúa en diferentes niveles de nuestro ser.

Gracias a una combinación de ejercicio físico (aunque no sea intenso), respiración y relajación, empezamos a notar cómo cambia el cuerpo.

Conciencia corporal y aspecto físico

El primer aspecto que el yoga, en general, aporta a toda persona que se inicia en su práctica es la conciencia corporal. Aunque solo fuera por eso, ya es suficiente para empezar. Gracias a la conciencia, desarrollamos una forma más consciente de cuidar nuestro cuerpo. A medida que empezamos a descubrir nuevos músculos y sensaciones diferentes en el cuerpo, y nos sentimos más fuertes, más tonificados y más flexibles, tendemos a respetar cada vez más nuestro cuerpo. Nos lo pensamos dos veces antes de comernos el próximo pastel de chocolate.

Concentrarnos y controlar nuestros pensamientos

A través de este ejercicio físico, aprendemos a concentrarnos. A concentrarnos en nuestro cuerpo, en el movimiento y en la respiración. Cuando nuestra mente divaga hacia distintos lugares, con el yoga aprendemos a volver constantemente a la práctica física para poder seguir moviéndonos o seguir el ritmo de la clase.

Más allá de los retos físicos, algunas posturas de yoga requieren concentración, atención y conciencia..Incluso cuando nos convertimos en practicantes habituales y quizá ya hayamos aprendido la mayoría de las posturas o secuencias, seguimos necesitando ese nivel de concentración para practicar con seguridad. A través de la práctica física aprendemos a concentrarnos. La concentración consiste en controlar nuestros pensamientos. Así que, cuando la mente vuelva a divagar hacia ese pastel de chocolate, sabremos cómo controlar ese pensamiento, y centrar la atención y la concentración en nuestro trabajo o en cualquier otra cosa que estemos haciendo.

Control emocional

La mayoría sabemos que muchos de nuestros hábitos alimenticios están estrechamente relacionados con nuestros patrones emocionales. Las ganas de comer suelen deberse a una necesidad emocional relacionada con algún aspecto de nuestras vidas, o la frustración. Muchas veces podemos encontrarnos recurriendo a la comida para compensar una necesidad emocional.

De nuevo, a través de la práctica física, El yoga nos ayudará a liberar energías bloqueadas y a eliminar bloqueos físicos. El yoga nos devolverá el equilibrio, tanto a nivel físico como emocional., y además nos permiten ser más conscientes y comprender mejor nuestros hábitos y patrones.

Además de la práctica física, en Semanas de yoga en Barcelona Incluimos en cada clase Pranayama(control de la respiración), introducción a Meditación, y Relajación. Todo ello seguido de un abundante brunch, con zumos naturales, verduras, frutas… ¡y ni rastro de tarta de chocolate!
Apúntate a una semana de yoga en #YogaWeeks y disfruta de unas vacaciones muy saludables con #YogaHolidays.

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